Ciudad del Este.— Una sede con infraestructura deteriorada, reclamos de abogados por la lentitud de las investigaciones y denuncias internas sobre la falta de insumos básicos: ese es el cuadro que deja Jorge Sosa García al concluir su gestión como fiscal adjunto del Área X en el Departamento de Alto Paraná. El funcionario del Ministerio Público (MP) se retira de una de las jurisdicciones más complejas del país sin haber revertido las críticas que lo acompañaron desde los primeros meses de su mandato, iniciado en marzo de 2023.
Una gestión bajo cuestionamiento permanente
Los gremios de abogados de la zona esteña fueron los primeros en alzar la voz. Sus principales quejas apuntaron a la falta de celeridad en las diligencias investigativas y a la ausencia de respuestas concretas ante casos que requerían mayor dinamismo. A esos reclamos se sumaron los de los propios funcionarios del MP, quienes habrían llegado a organizar colectas internas para proveerse de materiales de trabajo ante la escasez de insumos básicos en la sede institucional.
La situación edilicia de la Fiscalía de Ciudad del Este también concentró críticas. Según publicaciones de medios locales, el edificio presentaba signos visibles de abandono y deterioro, lo que reforzó la percepción de una gestión con déficit en la administración de recursos. Asimismo, la cobertura periodística regional documentó de manera recurrente el estado de las instalaciones como símbolo del estancamiento institucional durante ese período.
La presencia intermitente como punto de conflicto
Uno de los cuestionamientos más resonantes fue el de la baja presencia territorial del fiscal adjunto. Medios locales reportaron que Sosa García habría estado en Ciudad del Este únicamente entre martes y jueves, mientras el resto de la semana habría cumplido funciones desde Asunción. Para una jurisdicción que concentra una carga procesal elevada y casos de alta complejidad, esa modalidad de trabajo fue interpretada por operadores jurídicos locales como una señal de desatención.
Al asumir el cargo, Sosa García había anunciado medidas concretas: recuperar la confianza ciudadana en la institución y auditar las carpetas fiscales acumuladas. A tres años de esos compromisos, el balance que trazan los gremios profesionales y los usuarios del sistema es ampliamente negativo, según las fuentes consultadas por los medios que cubrieron su salida.
El relevo y el nuevo destino
En reemplazo de Sosa García asumirá el fiscal adjunto Celso José Sanabria González, quien hasta ahora estaba al frente del Área XVI en el Departamento de Ñeembucú. El cambio de autoridades se hará efectivo el 26 de mayo de 2026. Por su parte, Sosa García será reasignado precisamente a esa jurisdicción, completando así un intercambio entre ambos funcionarios.
La designación de Sanabria González llega en un momento en que la Fiscalía de Alto Paraná enfrenta expectativas renovadas por parte de los operadores jurídicos locales, que esperan mejoras tanto en la gestión administrativa como en el ritmo de las investigaciones penales en curso.




