Brasil vivió este lunes 26 de octubre una de las peores jornadas financieras de su historia reciente. En el primer día hábil después de la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, la bolsa de Brasil (B3, en San Pablo) se desplomó casi 14%, el dólar subió más de 8% y la B3, operadora del mercado bursátil, tuvo que frenar los negocios durante media hora.
Freno de emergencia en la bolsa de Brasil
La caída fue tan brusca que a las 9:57 se activó el circuit breaker, el mecanismo que suspende las operaciones por 30 minutos cuando el índice Ibovespa retrocede 10%. Es la primera vez que se aplica desde la pandemia. Tras la reapertura, la baja llegó a superar el 16% en los peores momentos del día.
El Ibovespa venía de cerrar el viernes 23 en unos 205.000 puntos. Terminó el lunes en 176.608 puntos, con una pérdida de 13,88%, según el registro de Poder360: la mayor caída porcentual desde marzo de 2020. Otros medios brasileños, como Folha de S.Paulo y Metrópoles, reportaron un cierre preliminar algo menor, de 13,43%, en 177.540 puntos.
El dólar comercial cerró en R$ 5,403, con una suba de 8,21%, de acuerdo con InfoMoney. En el pico de la tensión llegó a acercarse a R$ 5,60. Las tasas de interés futuras también se dispararon.
Por qué reaccionó así la bolsa de Brasil
Lula derrotó en segunda vuelta a Flávio Bolsonaro con cerca del 52% de los votos válidos, en una remontada que los inversores no esperaban. Buena parte del mercado había apostado a un triunfo opositor y a una política de ajuste más fuerte del gasto público. El resultado reavivó las dudas sobre la trayectoria de la deuda y sobre cómo hará el gobierno para equilibrar sus cuentas.
El pesimismo no se limitó al lunes. JP Morgan proyecta que la bolsa de Brasil puede acumular una caída de alrededor del 20% en los próximos días y no descarta que el Banco Central suba la tasa Selic en la reunión del Copom del 4 de noviembre.
Ganadores y perdedores
El golpe en la bolsa de Brasil fue desigual. Los bancos, el comercio minorista y la construcción se llevaron las peores pérdidas, con Magazine Luiza a la cabeza. En la vereda opuesta, las exportadoras ganaron terreno porque sus ingresos en dólares ahora valen más en reales: la papelera Suzano subió 10,26% y la minera Vale, 4,26%.
El impacto en la frontera
Si la tensión se prolonga, los hogares y las empresas brasileñas lo van a sentir en el bolsillo: un dólar más caro encarece los productos e insumos importados, y tasas más altas vuelven más caro el crédito, frenan inversiones y complican las compras en cuotas.
Para Ciudad del Este, el efecto es directo. El comercio fronterizo vende en dólares y depende del comprador brasileño. Con el real 8% más débil en un solo día, el mismo producto le cuesta hoy bastante más reales a quien cruza el Puente de la Amistad. Si la suba se sostiene, el turismo de compras será uno de los primeros en sentirlo.
Paraguay, en el radar de los empresarios brasileños
La otra cara de la crisis se mira desde este lado de la frontera. Varios empresarios brasileños ven a Paraguay como una posibilidad cierta para invertir e instalar sus empresas e industrias, seducidos por la baja presión tributaria: el país mantiene el esquema conocido como 10-10-10 (10% de IVA, 10% de impuesto a la renta empresarial y hasta 10% a la renta personal) y el régimen de maquila, que permite producir para exportar con un tributo único del 1% sobre el valor agregado en el país.
El exministro de Hacienda Manuel Ferreira ya lo había anticipado antes de la primera vuelta: si Lula ganaba, habría un éxodo de empresarios brasileños con Paraguay como destino principal, atraídos sobre todo por el tema tributario. Este lunes, Fabio Fustagno, presidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil, sostuvo en declaraciones a ABC Color que las ventajas de producir en Paraguay serán “significativamente superiores a las de Brasil”. Jorge Bunchicoff, presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), resumió el argumento: “el inversor busca previsibilidad, y Paraguay la ofrece”.
A la carga impositiva se suman los costos laborales: Brasil redujo la jornada de 44 a 40 horas semanales sin recorte de salario, lo que encarece la mano de obra cerca de 10%. Brasil ya es el principal destino de la maquila paraguaya, con más del 60% de sus exportaciones, y Alto Paraná concentra 160 de las 324 maquiladoras del país.
La señal también aparece en Migraciones. Las solicitudes de residencia rondaban las 50.000 al cierre de setiembre, y alrededor del 70% corresponden a brasileños, según datos citados por La Nación. Para Ciudad del Este, Hernandarias y el resto del Alto Paraná, esa llegada de capital puede compensar en parte el golpe que el real débil le da al comercio de frontera.
Todos los ojos en el gobierno
Ahora la atención se concentra en las primeras señales del gobierno reelecto. Quién integrará el equipo económico, cómo se controlará el gasto y si habrá una estrategia fiscal creíble serán las claves para que los inversores recuperen la confianza.
Con datos de B3, InfoMoney, Poder360, Folha de S.Paulo, ABC Color y La Nación.





